El “Banco” de Los Pobres ofrece micro-créditos libres de intereses para crear empleos y esperanza en el mundo en desarrollo.
En la realidad no es un banco verdadero sin embargo durante los 15 años transcurridos ha significado ayuda a mucha gente pobre para ser autosuficientes en la habilidad de ayudar a otros en sus familias y las iglesias. Nuestros mayores proyectos han estado en la desesperadamente pobre Burquina Faso en �?frica occidental, en el norte de Uganda en �?frica del este, con otros desarrollos en India y otras partes.
El banco de las Cabras:
El Banco de las Cabras es uno de los proyectos más exitosos proyectos y de menor vulnerabilidad. Algunas mujeres recibieron un préstamo – no en dinero sino de diez cabras. La razón pronto se tornó aparente.
Las cabras producen leche y así los hijos de tenían con qué alimentarse. Su salud mejoró significativamente. Las cabras también producen abono, que las mujeres usaron para fertilizar sus pequeñas parcelas de tierra. Los cultivos crecieron mucho más fuertes y abundantes. No solamente las familias tenían más alimentos para consumir sino que les sobraba para vender. Esto implicó que tuvieran dinero para vestimenta, medicinas y educación de sus hijos. Las cabras también producen más cabritas y cabritos.
Las primeras diez crías se utilizaron para cancelar el préstamo original. Se retornan al Banco. Las mujeres pudieron luego mantener las cabras que habían recibido inicialmente y continuaron usufructuando los beneficios. Más importante aún, no necesitaron más de ayuda.
Las cabritas nuevas de las mujeres fueron dadas en préstamo a otra asociación vecinal para ayudar así a más personas. Una provisión de diez cabras fue “reciclada�? y continua ayudando a personas en situación desesperada.
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.
Los Salmos son expresiones emocionales que emanan de las convicciones de hombres muy profundos y a la vez sensibles como el rey David. Hombres que podían llorar ante la desesperación y al mismo tiempo encontrar consuelo en las firmes promesas de Dios.