He sido bendecido con la oportunidad de hacer editoriales para el buscador cristiano Amen-Amen. Esto es una brecha magnifica para crear opinión cristiana desde otros medios con mayor difusión. El primero de ellos es este que re-publico aquí sobre el Igle-Crecimiento:
Cada cierto tiempo el pensamiento cristiano cambia de dirección. Hemos repasamos Guerra Espiritual, Nueva Era, Maldiciones Ancestrales y Prosperidad. Ahora llegamos a Igle-Crecimiento.
En cada parada son levantados profetas con agendas apretadas que nos ministran la última tendencia, métodos y estrategias para ser exitosos en la materia del momento. El problema no es el profeta, sino el remedio. Cuando Dios levantaba profeta a su pueblo, este llegaba del monte a la ciudad presentando el mensaje de Dios, ahora siguen bajando profetas, pero en vez del mensaje, nos traen su estrategia, que funcionó para ellos en un tiempo, en su localidad. Es más, algunos hacen de su estrategia para el igle-crecimiento “el modelo” a seguir para alcanzar el éxito.
Es una gran bendición que el cuerpo de Cristo siga creciendo, esto glorifica su nombre. Nuestra debilidad radica en que no podemos cumplir la gran comisión si perdemos el tiempo en estrategias de crecimiento acelerado y no vemos el plan completo de Dios para su iglesia.
Dios edificó su iglesia sobre verdades, no estrategias. Estas verdades son transformadoras y nos hacen crecer, las estrategias pasan y quizás dejen algo de fruto, pero las verdades son eternas y permanecen para siempre.
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.
Los Salmos son expresiones emocionales que emanan de las convicciones de hombres muy profundos y a la vez sensibles como el rey David. Hombres que podían llorar ante la desesperación y al mismo tiempo encontrar consuelo en las firmes promesas de Dios.