Estuve leyendo una conversación entre David Yonggi Cho y Rick Warren, dos de los pastores más dinámicos de este tiempo. Cho ministra en la iglesia más grande del mundo y Warren en la de más crecimiento de USA.
Una parte:
Warren: ¿De qué manera utiliza la tecnologÃa para atender las necesidades de cada uno en tan grande iglesia, es decir, para proveer atención personal cuando tiene a su cargo tantos miles de personas?
Cho: No podrÃamos manejar la situación sin el uso de las computadoras. Computadorizamos cada cosa en la iglesia – ¡cada aspecto! También hacemos uso de Internet. Ahora mismo estamos ofreciendo una “iglesia virtualâ€? en donde la gente participa en los servicios a través de Internet. Quiero guiar a la gente al uso de Internet. Corea es muy pequeña – no cuenta con tanto espacio como en América, por lo que no podemos agrandar nuestros templos. Por si esto fuera poco, cada año tenemos 20.000 nuevos convertidos en nuestras iglesias, y no podemos ubicarlos en nuestro templo ni tampoco en los anexos. Por eso ahora tenemos una “iglesia virtualâ€? y muchos de la joven generación participan en los servicios desde su hogar. EnvÃan sus ofrendas por Internet. Pueden dar on-line.
Warren: ¿Parece entonces que los grupos celulares por Internet tienen más potencial de crecimiento que las iglesias satelitales?
Cho: ¡EXACTAMENTE! ¡Siempre le digo a nuestra gente que este es el ministerio de la siguiente generación! Sin Internet quedaremos fuera del sistema. Muchas personas de la nueva generación no asistirán a la iglesia debido al tráfico y a la falta de espacio en el templo. Pero ahora tenemos un sistema de transmisión por Internet con un fantástico programa para atraerlos, y ellos pueden quedarse en sus casas.
Personalmente no imaginaba que estos ministerios dieran tan buen uso a las nuevas tecnologÃas. Por este lado del mundo todavÃa hay personas que dicen que el televisor es la cajita del diablo, el cine la perversión de los santos y el Internet una perdida de tiempo. Pueden descargar la conversación completa.
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatrÃa se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo serÃa imposible que se manifestara.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.
Los Salmos son expresiones emocionales que emanan de las convicciones de hombres muy profundos y a la vez sensibles como el rey David. Hombres que podÃan llorar ante la desesperación y al mismo tiempo encontrar consuelo en las firmes promesas de Dios.