Consejos al hablar de doctrina
Rafael Pérez
7 April 2004 : 10:01 am
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El domingo, durante la escuela dominical, me surgieron algunas ideas basadas en lo que ha sido mi experiencia tratando asuntos doctrinales con otras personas.
Les dejo 3 recomendaciones a tomar en cuenta.
- No llevar el tema al terreno personal
El objetivo no es arrastrar personas a nosotros mismo o a nuestras ideas, sino a la verdad. Nuestra motivación para compartir con otros nuestras convicciones no debe ser nunca humillar o avasallar, más bien deberÃamos preocuparnos por ser edificados y edificar juntos la obra de Dios.
Nuestra batalla es contra el engañador, no contra las almas engañadas. Si consideras que tu hermano ha sido confundido por una falsa doctrina, no lo desprecies, instrúyelo con amor.
La tarea de convencer de pecado, de justicia y de juicio no es de nosotros. Puedes ser el más elocuente orador o el más estudiado maestro, pero por mucho que te afanes, nunca podrás traer a otros a la verdad sin ayuda del EspÃritu Santo. Nosotros hablamos al oÃdo, pero Dios habla al corazón del los hombres.
- Profundizar en la verdad
He visto como muchos de mis amigos invierten gran parte de su tiempo en conocer los pormenores de toda “falsa doctrinaâ€?. Yo mismo gasté muchas horas en el estudio “profundoâ€? de la apologÃa para sectas falsas y herramientas útiles para estar preparado ante cualquier eventualidad. Ahora puedo ver que perdà el tiempo conociendo asuntos triviales, vanos y para colmo falsos. Siempre es valido el ejemplo de los bancos: Ellos no invierten tiempo en entrenar a sus empleados en toda variante de billetes falsificados, basta con conocer el verdadero para protegerlos del error.
- Tomar el ejemplo
¡Casi siempre los enfrentamientos de este tipo ocurren en nuestras casas! No es de sorprender, pero las personas con quienes discutimos doctrina vienen a nosotros a traernos la “verdadâ€? del evangelio. Los rechazamos y acusamos de promover el error, pero están predicando casa por casa, en los parques, en las esquinas; es lo que tú y yo deberÃas estar haciendo. En vez de acusar, tomemos el ejemplo, y si la falsa doctrina se está promoviendo, llevemos la luz de la verdad.