El sábado pasado se cumplió el primer año de trabajo en el Ministerio Juvenil de Lucerna. Con esto, se procedió a hacer la rotación de los diferentes equipos y seleccionar tres hermanos que los estarán coordinando.
Richard Ozuna, Sanny Santana y Jonathan Fernández estarán relevando a Moisés Vallejo, Franny Vargas y Wanda Rivera, quienes hicieron un excelente trabajo el pasado año. Sanny ya trabajó hace un tiempo con los jóvenes de nuestra congregación, Jonathan había servido en el área de evangelismo y Richard había coordinado comités especiales junto a Rocío Pérez como Nuestro Concierto y Campamento Link.
En el mismo orden, el hermano Moisés Vallejo, que viene de trabajar en el equipo de seguimiento, estará en este tiempo sirviendo en la administración de este lugar en Internet.
Bendiciones para ellos y que Dios les siga usando en la ministración de su pueblo.
Retroalimentación: Puedes usar el siguiente formulario para enviar cualquier pregunta o comentario sobre este artículo directamente al autor. (Ni tu comentario ni tus datos serán publicados.)
Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.
Los Salmos son expresiones emocionales que emanan de las convicciones de hombres muy profundos y a la vez sensibles como el rey David. Hombres que podían llorar ante la desesperación y al mismo tiempo encontrar consuelo en las firmes promesas de Dios.