Las pelÃculas sobre la vida de Jesús que he visto en mi vida son las que transmitÃan en semana santa hace años en la televisión local. Curiosamente las mismas han sido paulatinamente remplazadas por otras de acción o en el mejor de los casos la programación regular.
Mel Gibson y el cine hollywoodense tienen su propia versión del asunto. Estuve viendo un Trailer de la pelÃcula “The Passion of Christ” del Director/Actor Australiano Mel Gibson y de verdad se ve diferente. Clásicas escenas de Jesús en la cruz, la entrada a Jerusalén y demás, todas remozadas con efectos especiales y tecnologÃa.
El film ha sido noticia desde que se hiciera una presentación a personalidades de grupos religiosos. Al parecer el vaticano quiere que se les realice otra presentación preliminar de la cinta antes del estreno mundial y el director se opone alegando que la cinta no está terminada. También los grupos judÃos sienten que esta puede dar una imagen negativa sobre sus autoridades. Algunos se van más lejos y dicen que le están haciendo modificaciones para “Suavizarâ€? algunas escenas.
Después de leer muchas opiniones sobre el asunto me surgen algunas interrogantes: ¿Acaso no fue el vaticano invitado a la supuesta pre-presentación? ¿Pensarán algunos grupos religiosos censurar la pelÃcula? ¿Acaso no se estrenan a diario cientos de pelÃculas censurables desde nuestro punto de vista cristiano a las que nos les quedamos callados? Quedará esperar el estreno.
Actualización: Primeras impresiones.
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
Cualquiera podrÃa pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolverÃa de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es asÃ. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan dÃa tras dÃa entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatrÃa se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo serÃa imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.