El canto congregacional

El canto congregacional (6/8)

Rafael Pérez Artículos 147 Lecturas

Punto #5: El canto congregacional debe ser abundante en contenido bíblico.

La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.Colosenses 3:16 RVR

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Un objetivo / Dos caminos

No podemos tener un doble estándar, medir con una vara el sermón y con la otra el canto congregacional.

El mejor uso del canto congregacional es ser un vehículo para transportar a la mente de la iglesia la revelación de Dios. El versículo que presento para abrir esta parte del tema anuncia un objetivo y dos caminos por los que se podría alcanzar: el objetivo es que «la palabra de Cristo more en abundancia en vosotros», y los dos caminos son, en primer lugar, «exhortándonos y enseñándonos con toda sabiduría» y en segundo lugar, «cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos y canticos espirituales». Estos son los dos elementos principales del culto cristiano: exhortación y enseñanza con sabiduría en una parte y salmos y canticos espirituales en la otra, pero en ambas partes del objetivo sigue siendo el mismo: que la Palabra de Dios more en nosotros, esto es, no solamente que se pose como ave que visita la rama, sino, que se quede allí, permanentemente y abundantemente, que sea retenida. No podemos tener un doble estándar, medir con una vara el sermón y con la otra el canto congregacional, en ambos, aunque en formas distintas se persigue un mismo objetivo. Algunas congregaciones son muy celosas con relación al púlpito, al punto que quizás detendrían en el acto a un predicador desviado, pero no lo son tanto con relación al canto y permiten que la congregación divague durante la mitad del culto en cualquier dirección. Así como sería realmente pobre un sermón cargado de retórica y opiniones de hombres, lo sería un tiempo de canto congregacional que no sea rico en contenido bíblico, aunque esté cargado de acordes y armonía. De nada sirve el orador más persuasivo ni el músico más habilidoso si sus capacidades no están puestas al servicio de que la palabra de Dios more y abunde en medio de su pueblo.

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¿Predicar un sermón ajeno?

Rafael Pérez Artículos 104 Lecturas

Pregunta:
¿Sería correcto volver a predicar un sermón ajeno, quizás algún clásico de otro siglo?

Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada.2 Pedro 1:19-20 RVR

El martes pasado comenzamos en nuestra iglesia un curso sobre Enseñanza y Predicación, el último en una serie que incluye Cristianismo Básico, Historia de la Iglesia e Interpretación Bíblica. Hablando sobre la forma en que creyentes de diferentes épocas han sido impactados por la doctrina cristiana y la pertinencia que tienen aún hoy sermones de otros siglos, al punto que parecen haber sido predicados ayer mismo —las necesidades del ser humano son esencialmente las mismas(A)—, surgió la pregunta de si sería correcto volver a predicar un sermón ajeno, quizás algún clásico de otro siglo, que si sería un plagio quitarle al autor algo suyo para volver a predicarlo. La respuesta fue la siguiente: «Si el sermón realmente vale la pena, entonces no es suyo, y si es suyo, entonces no vale la pena». Si lo que se predicó fue la Palabra de Dios entonces el predicador solamente fue heraldo de quien le envió, pero si lo que se predicó fueron sus propias opiniones y puntos de vista, entonces fue mensaje, se predicó a sí mismo y no vale la pena repetir tal cosa.

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  1. Salmos 14:1-3 []

Mesa del Señor indignamente

La mesa del Señor: una experiencia santificadora para la iglesia local

Rafael Pérez Artículos, Selecciones 257 Lecturas

De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo. 1 Corintios 11:27-32

Así como somos espiritualmente nutridos al participar en ella también podemos ser destruidos si participamos desordenadamente.

Entre los múltiples beneficios que tiene la Mesa del Señor(A) (también llamada comunión(B), partimiento del pan(C), cena del Señor(D) o ágape(E)) está el siguiente: lleva la iglesia local recurrentemente a revisar su condición ante Dios, sabiendo que así como somos espiritualmente nutridos al participar en ella también podemos ser destruidos si participamos desordenadamente. De este modo, algunos son progresivamente sustentados al hacer memoria del sacrificio de Cristo (pan) y del nuevo pacto en su sangre (vino), pero muchos otros tropiezan al participar indignamente y son progresivamente destruidos físicamente, primero con enfermedad y luego —de persistir en su despropósito— con la muerte física. Como se hace evidente al final del capítulo, el objetivo de esta drástica disciplina no es la perdición del creyente, sino su santificación: «somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo». Tres de los desórdenes en que se podría incurrir son detallados en la carta de Pablo a los corintios: participar en divisiones (unos llegaban primeros a la reunión para comerse solos sus alimentos), permitir injusticias (algunos hermanos se quedaban con hambre) y dar rienda suelta a los malos deseos de la carne, como son las borracheras.

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  1. 1 Corintios 10:21 []
  2. 1 Corintios 10:16 []
  3. Hechos 2:42 []
  4. 1 Corintios 11 []
  5. Judas 1:12 []

Una iglesia que mejora

Una iglesia que mejora

Rafael Pérez Artículos, Selecciones 354 Lecturas

Quinto Aniversario El pasado diez (10) de abril tuvimos el quinto aniversario de nuestra iglesia y el domingo siguiente celebramos un culto de acción de gracias a Dios por habernos traído hasta aquí, pues la preservación de su iglesia, así como el testimonio de la misma y su crecimiento son evidencias de que Dios ha estado presente. Para la ocasión, prediqué este sermón basado en Tito 1 con el tema Una iglesia que mejora. Al ampliarlo junto a las notas que tomé mientras me preparaba para predicar quedó un texto muy extenso, pero preferí compartirlo tal cuál en vez de cortarlo, agregando un pequeño índice para que pueda ser leído por partes. Espero que así como Dios habló a nuestra iglesia pueda hablar por este texto a muchas otras iglesias locales sobre la necesidad de mejorar y al mismo tiempo, sobre la forma más sabia de hacerlo.

Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé. Tito 1:5 RVR

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Rafael Pérez Mini-Post 176 Lecturas

ABR 18 @ 12:57 PM Cinco mitos sobre preferencia homosexual: Este artículo del Doctor José Rafael Dunker (un reconocido profesional de la conducta y evangélico de gran testimonio) es digno de ser difundido. Aborda desde una perspectiva estrictamente científica cinco mitos sobre la preferencia homosexual que son difundidos diariamente por diferentes medios. Pueden ver también este debate entre el Pastor Miguel Núñez (médico) y el Arquitecto Juan Emilio Jiménez Coll, activista homosexual. El Dr. Nuñez refuta con precisión, respeto y amor cristiano estos mismos mitos. [F: Periódico Hoy / Integridad y Sabiduría]

Oración

Tres (3) provisiones de Dios en la oración

Rafael Pérez Artículos, Selecciones 478 Lecturas

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.
Jeremías 33:3

Una de mis hermanas me recordó la siguiente anécdota familiar que había olvidado (sospecho que intencionalmente). Cuando yo era un adolescente fuimos invitados a comer a un restaurante y todos pidieron diferentes platos. Yo no sabía qué pedir, pero quería algo delicioso. Busqué en el menú y elegí aquello que sonaba más atractivo: un pescado que no recuerdo el nombre. Al rato comenzó a llegar la comida y mientras todos disfrutaban de tortillas y sándwiches —platos ligeros—, mi plato se retardaba más y más. Luego vi el camarero que venía caminado hacia mí con una enorme bandeja y por lo que se veía, desearía que no fuera para mi mesa, sino para la del vecino. Cuando la puso ante mí era el plato más grande que jamás había visto, tan grande que llamaba la atención de todas las mesas y para colmo no me gustó. Estuve por largo rato haciendo un gran esfuerzo por comer aquello y haciendo dibujitos con el tenedor para matar el tiempo, pues habíamos sido invitados y el plato aparte de grande y malo —para mi gusto— también era el más costoso. Mi experiencia con aquel pez tiene una lección sobre la oración: podemos pedir con libertad ante Dios, pero Él no nos responderá según nuestros deseos, como el mesero de un restaurante, sino de acuerdo a su carácter: como el padre responsable que nos da aquello que verdaderamente necesitamos y también nos satisface. En este sentido, hay tres provisiones de Dios que son útiles en la oración.

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El canto congregacional

El canto congregacional (5/8)

Rafael Pérez Artículos 279 Lecturas

Punto #4: El canto congregacional debe ser un canto entendible.

¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.1 Corintios 14:15 RVR

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Subir el nivel intelectual

Una cosa es utilizar un rico vocabulario para que la gente conozca mejor determinados atributos de Dios y otra, distraer el pueblo sin ningún propósito loable.

Introduciré este punto argumentando sobre la importancia de cultivar el intelecto del pueblo de Dios. Gran parte de la herencia musical cristiana puede resultar difícil de entender para la mente no cultivada, pues utiliza un vocabulario amplio y expresiones cargadas de adjetivos. Lo que podría ser dicho de forma más llama se elabora, pues es el recurso descriptivo que tenemos para expresar la grandeza de nuestro Dios. Esta parte de la serie no pretende bajar el nivel intelectual de nuestro canto, sino, evitar que se confunda al pueblo innecesariamente, pues una cosa es utilizar un rico vocabulario para que la gente conozca mejor determinados atributos de Dios y otra, distraer el pueblo sin ningún propósito loable. Muchas congregaciones lo que necesitan no es una selección de canciones más sencillas, sino, utilizar el diccionario. La diferencia entre la canción sencilla, la canción elaborada y la canción confusa se puede ilustrar con las evidentes diferencia está entre el paisaje que dibuja un principiante (simples trazos que describen algo), el cuadro de un pintor realista (cargado de colores, sombras, matices y pequeños detalles que nos permiten adentrarnos mejor en el paisaje) y el cuadro de un pintor modernista (cuyo mensaje busca intencionalmente ser confuso).

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Selecciones

La mesa del Señor: una experiencia santificadora para la iglesia local

La mesa del Señor: una experiencia santificadora para la iglesia local

Quizás hoy al partir el pan no se haga tan evidente la carencia en unos y la abundancia en otros, pero si en la vida de la iglesia permitimos que algunos de nuestros hermanos estén en la indigencia mientras otros podemos disfrutar de lujos, estaríamos participando indignamente de la mesa del Señor.

Una iglesia que mejora

Una iglesia que mejora

No está mal hacer planes y proyectos, no está mal tener una estrategia para administrar el fruto, pero la única mejora que puede ser considerada importante es llevar la iglesia cada vez más a su fundamento original: aquello ordenado por Cristo y documentado por sus apóstoles es la fuente de las mejoras; en eso, al tiempo de Dios, veremos un fruto que permanece.

Tres (3) provisiones de Dios en la oración

Tres (3) provisiones de Dios en la oración

Cuando oramos, no lo hacemos contando solamente con que podemos recibir la respuesta de un padre amoroso, sino también con la expectativa de que el Espíritu Santo puede persuadirnos en la intimidad de la oración acerca de un camino mejor, un deseo más alto y un anhelo más cercano al corazón de Dios, que es el mayor deleite en la vida hombre.

Un consejo para una iglesia <br /> y otro para su ministro

Un consejo para una iglesia
y otro para su ministro

Hazle oído a tu ministro, recibe con acción de gracias el instrumento que Dios ha enviado a tu congregación para edificarles y trata de entender su sistema, su programa y hasta su estilo. Ser cuidado, instruido y dirigido por el mismo hombre de Dios durante muchos años (como ministró Pablo a los Efesios) debe tenerse como un gran privilegio.

El canto congregacional (1/8)

El canto congregacional (1/8)

Es muy poco común que se dispongan espacios para instruir intencionalmente a toda la congregación en este aspecto, pues erróneamente se supone que quienes deben recibir la instrucción son solamente los músicos.

El gran banquete / Evangelismo

El gran banquete / Evangelismo

Jesús, desde un banquete real en el que ocupaba un lugar de importancia, comparte una parábola sobre un banquete imaginario en el que entrarán invitados sin mérito alguno y en la que todos los presentes (los convidados, los siervos del anfitrión y el anfitrión) se sentirán representados.