niños, niñez, niños cristianos

(Audio) ¡Dejemos que los niños vengan!

20 Julio 2017 / Rafael Pérez

Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron. Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos. Y habiendo puesto sobre ellos las manos, se fue de allí. Mateo 19:13-15

En la sociedad contemporánea se aboga para que los niños sean incluidos; el mundo ve esto como novedad, pero ha sido (con excepciones) la norma en la iglesia cristiana desde sus comienzos y la clave en sus momentos más gloriosos. Los niños tuvieron también un lugar importante en el ministerio de nuestro Señor Jesucristo: el Maestro miró los niños, permitió que se acercaran a Él, los tomó en sus brazos, oró por ellos y los bendijo. Todas estas cosas eran contrarias a las costumbres y expectativas de la gente de su tiempo —sus discípulos reaccionaron negativamente— y lo podría seguir siendo entre los creyentes de nuestros días; por eso se hace necesario instruir la iglesia en este sentido. Hoy estaremos reiterando un imperativo: ¡dejemos que los niños vengan!


Audio ¡Dejemos que los niños vengan! Sermón predicado en nuestra iglesia el Domingo 5 de Marzo del 2017. Descargar MP3

Dependencia, insuficiencia, necesidad

Bienaventurados los pobres en espíritu

11 Julio 2017 / Rafael Pérez

Serie de Artículos Este artículo sobre la pobreza espiritual es la primera parte de una serie más extensa (ocho artículos en total) sobre las bienaventuranzas. Pueden leer la introducción: Introducción al estudio de las Bienaventuranzas.

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.Mateo 5:3

Significado de la pobreza espiritual

Pobres en espíritu no son quienes experimentan voluntariamente o por necesidad carencias materiales, sino aquellas personas que han dejado de lado la soberbia y la presunción para con humildad reconocer delante del Señor su verdadera condición.

Quienes vienen de un trasfondo Católico-Romano tienden a relacionar esta primera bienaventuranza con carencia material, quizás influenciados por Francisco de Asís, que pasó voluntariamente de una vida acomodada como hijo de un comerciante a la más profunda pobreza. Para ellos, la expresión de nuestro Señor es un tipo de consuelo: si no tienes nada, no estés triste, pues a fin de cuentas este mundo es pasajero y el reino de los cielos tuyo. Las Sagradas Escrituras en otras partes alientan al contentamiento(A) y a la generosidad(B), pero a la luz del propósito de las bienaventuranzas (la vida dentro del reino), la expresión de nuestro Señor apunta más alto. Si una persona intentara desprenderse de sus bienes materiales para heredar el reino de los cielos, lograra desprenderse (cosa difícil para el hombre natural) y viniera ante el Señor a reclamar su bendición, estaría obrando directamente en contra del propósito de la bienaventuranza; no estaría evidenciando pobreza de espíritu, sino presunción espiritual: intentar ser digno del reino de los cielos por sus propios medios. Pobres en espíritu no son quienes experimentan voluntariamente o por necesidad carencias materiales, sino aquellas personas que han dejado de lado la soberbia y la presunción para con humildad reconocer delante del Señor su verdadera condición: estamos muertos en nuestros delitos y pecados, a pesar de nuestro mejor esfuerzo. Esos son bienaventurados y de ellos es el reino de los cielos.
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  1. 1 Timoteo 6:7-9 «Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición». []
  2. Mateo 6:1-4 []

La relación pastoral / Hebreos 13:17

(Audio) La relación pastoral

27 Junio 2016 / Rafael Pérez

Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.Hebreos 13:17 RVR

Introducción

Las ovejas quieren seguir su propia ruta y los pastores en vez de pastorearlas la mantienen informadas.

Por la influencia del individualismo secular, el oficio pastoral se ha reducido al de un comunicador que trasmite ideas. Las ovejas quieren seguir su propia ruta y los pastores en vez de pastorearlas la mantienen informadas; pero Cristo le dio a su iglesia mucho más que eso. Una valiosa relación en la vida de todo creyente es su relación pastoral, relación que debe ser edificada intencionalmente a través del tiempo con el fin de llegar juntos a glorificar al Señor. El pastor ha sido dado por Cristo a su rebaño para dirigirle, cuidarle y alimentarle, con la advertencia solemne de que un día dará cuenta por cada oveja al Señor de los pastores. Ignorar el cuidado pastoral traerá gran daño, primero en la oveja y después en el pastor. En esta exposición de Hebreos 13:17 veremos lo que Cristo demanda a sus ovejas (que obedezcan y se sujeten a sus pastores), la razón que se nos da y la motivación para hacerlo.


Audio La relación pastoral. Sermón predicado en nuestra iglesia el Domingo 26 de Junio del 2016. Descargar MP3

Guillermo William Carey

Biografía de Guillermo Carey: un testimonio de perseverancia

1 Junio 2016 / Rafael Pérez

Introducción

Por cientos de años los reformadores habían centrado su atención en reformar la iglesia existente, ahora Carey quería llevar la iglesia existente ya reformada a la periferia.

Guillermo Carey es uno de los personajes mejor documentados en la historia de la iglesia. Sus biografías son muchas, con distintos niveles de profundidad, y se han publicado en varios idiomas; existen instituciones que preservan su legado, su correspondencia ha sido preservada y está disponible para consulta y el hecho mismo de que tuviera una personalidad relativamente abierta facilita poner la luz en casi cualquier etapa o aspecto de su vida para tratar de estudiarlo. Siendo así, compilar los datos ya existentes o resumirlos es redundar, pero aún hay oportunidad de conocer mejor a Guillermo Carey, yendo más allá de los datos, mirándolo a la luz de su contexto histórico y las corrientes de su tiempo. Para entender a un hombre hay que entender su tiempo, no para encontrar las similitudes, sino las diferencias, pues es en esos contrastes que su causa (qué le impulsaba) y sus obras (cómo respondió) se comienzan a explicar. Carey se levantó en Inglaterra para llamar la atención hacia una causa que tenía sin cuidado a la generalidad de los hombres de su tiempo: la evangelización de los paganos. Hoy su intención no impresiona mucho, pero en su tiempo era un proyecto provocador. Por cientos de años los reformadores habían centrado su atención en reformar la iglesia existente, ahora Carey quería llevar la iglesia existente ya reformada a la periferia. Es esperable que su proyecto levantara suspicacia, sino abierto rechazo; prevalecía la idea de que apelar directamente al pueblo no cristiano siempre levantaba revueltas y que la diplomacia (apelando al príncipe) podía hacer mucho más que la evangelización personal para extender el reino. La experiencia no muy lejana había casi demostrado que cualquier intento de dar testimonio entre los paganos sin contar con el magistrado terminaba o en grupos marginales sincréticos o en desórdenes. Si se añade el hecho de que intereses comerciales que operaban allí a dónde él se pretendía dirigir veían con malos ojos la llegada de otros actores, al entender que las iniciativas de esto podrían terminar afectando la estabilidad de sus empresas, como de hecho había ocurrido en otras partes del mundo. Tenemos así la tormenta perfecta, operando aún antes de salir del puerto.
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Libros, Hábito de lectura

Diez consejos para leer más libros

18 Enero 2016 / Rafael Pérez

Pregunta
Quisiera comenzar a leer, pero no tengo el tiempo para hacerlo. Y cuando logro apartar el tiempo, pronto pierdo el interés. ¿Cómo es que algunas personas pueden leer tantos libros en un año?

Quisiera que mis hermanos no solamente leyeran más, sino también que leyeran mejor; pero si no logran leer como tal de poco sirve que tengan el mejor criterio del mundo para seleccionar sus libros. Se habla mucho acerca de discernir lo que se lee, pero sospecho que el problema es aún más básico: lectores. Posiblemente, la media de los cristianos de nuestro día podría pasar un año completo (o toda su vida) sin leer un libro completo; ni siquiera de las Sagradas Escrituras. Es perfectamente posible leer doce libros en un año y con algo de diligencia aún más, pero por algún punto hay que comenzar. Si con estos consejos alguien pasa de ninguno a uno, ya es una gran cosa. No pongo en práctica todos estos consejos a la vez ni encuentro práctico hacerlo, son cosas que me han sido de utilidad en un momento u otro (o leí en alguna parte o alguien me recomendó) y ahora comparto sin orden concreto.

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[Cita] No hay otro camino

16 Enero 2016 / Rafael Pérez

persona-citaNo hay otro camino. Más si no estamos totalmente convencidos de que no hay otro camino, no estamos preparados ni para la reforma ni para la renovación. No estamos listos para la revolución que agitará a la Iglesia Evangélica. Si yo creo que existen otras respuestas finales en las esferas del arte, la historia, la psicología, la sociología, la filosofía o cualquier otra disciplina que me concierne; si pienso que hay otras respuestas después que el hombre se ha apartado de Dios; si imagino que tenemos algo más que pequeñas y esporádicas respuestas; si pienso así, es que no estoy preparado para la revolución —revolución constructiva— que la Iglesia Evangélica necesita tan desesperadamente.Francis A. Shaeffer, en su libro de 1969 Muerte en la Ciudad (basado en el libro de Jeremías). Una cita memorable, aún más por lo fresca que sigue estando 47 años después.



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Selecciones

¿Deberíamos los cristianos consumir bebidas alcohólicas?

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Ante la posibilidad de que «mi correcta doctrina» le sea un estorbo coloco a mi hermano por encima de mi placer, que es el mejor uso que puedo hacer de mi libertad cristiana. Quizás, absteniéndome yo ahora por amor a mi hermano logro que eventualmente ambos tomemos vino en la presencia del Señor.

¿Por qué el Señor no salva a mi familiar?

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Recientemente en dos ocasiones y decenas de veces en los últimos años he tenido que responder la pregunta. Escribo ahora esto no tanto con la intención de darle respuesta, sino con la intención de dar aliento. Lo que pretendo con este corto artículo es ayudar a mis hermanos a glorificar al Señor en sus relaciones con familiares que aún no han creído.

La gracia común

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Los cristianos podemos aceptar con facilidad que Dios ha mostrado su amor para con nosotros de una manera especial, «en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros», pero regularmente obviamos que la gracia común de Dios está disponible para todas sus criaturas.

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Podría ser que la motivación de quienes siguen hoy el camino de los edomitas (alegrándose, jactándose y aumentando la aflicción del hermano caído) sea un fuerte celo por la obra de Dios mal canalizado, pero en muchos casos la motivación podría ser todavía más baja: soberbia, arrogancia y la falta de misericordia; envidia, celos y viejas rencillas sin superar.

¿Por dónde comenzar a estudiar la Biblia?

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En la mayor parte de Latinoamérica la gente ya tiene cierto conocimiento sobre Jesús. Los tres primeros evangelios (Mateo, Marcos y Lucas) son especialmente útiles para conocer su persona, pero el cuarto evangelio (Juan) fue escrito expresamente «para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre».

Precauciones al sistematizar las Sagradas Escrituras

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Las Sagradas Escrituras se perciben como un armonioso sistema, con un centro al que todo apunta (Cristo), un hilo conductor que mantiene todas las partes bien cohesionadas (la historia de la redención) y un propósito que hace que todo tenga sentido (la gloria de Dios).